La misión no conoce fronteras: Voluntarios de Perú y Brasil sirven juntos en Cusco

Los jóvenes adventistas donaron sangre, reformaron espacios públicos y compartieron el evangelio como parte del proyecto Misión Caleb.

Voluntarios adventistas de Perú y Brasil unieron esfuerzos para desarrollar acciones solidarias y de evangelismo en la ciudad de Cusco, al sur del Perú. Los jóvenes dejaron de lado la comodidad para dedicar el tiempo de sus vacaciones a anunciar el mensaje de esperanza a través del servicio a los demás. La iniciativa, que forma parte del proyecto Misión Caleb 2026, benefició a la comunidad mediante donaciones de sangre, recuperación de espacios públicos y la predicación del evangelio en distintos sectores de la ciudad. La delegación estuvo integrada por 30 jóvenes brasileños de la Asociación Central de Río Grande del Sur y la Asociación Norte de Paraná (sedes administrativas de la Iglesia Adventista en Brasil). Ellos trabajaron junto al equipo de la Misión Sur Oriental del Perú (sede administrativa adventista para el territorio) para servir a la comunidad y fortalecer la misión en 10 templos adventistas.

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Voluntarios adventistas de Perú y Brasil unidos para servir
Recuperación y mejora del parque principal de la urbanización Manuel Prado. (Foto: Samuel Malaver)

Servicio que transforma

El compromiso de servir de los voluntarios adventistas se reflejó en el proyecto Vida por Vidas, mediante una jornada de donación voluntaria de sangre realizada en el Banco de Sangre del Hospital Antonio Lorena de Cusco - Tipo II. Además, los jóvenes también limpiaron, pintaron y embellecieron el parque principal de la urbanización Manuel Prado. Con esta iniciativa devolvieron a los vecinos un espacio renovado para la recreación y la convivencia. Estas acciones buscaron responder a necesidades concretas de la comunidad y demostrar el amor de Dios mediante el servicio desinteresado.
Donación de sangre en el Hospital Antonio Lorena del Cusco. (Foto: Samuel Malaver)

Esperanza compartida en iglesias y hogares

Además del servicio comunitario, los voluntarios participaron en una intensa programación de evangelismo en diez templos adventistas de la ciudad de Cusco. Durante la semana compartieron el mensaje de esperanza mediante la predicación, visitaron hogares, ofrecieron estudios bíblicos y oraron con las familias. Como resultado de ese trabajo misionero, 23 personas decidieron entregar su vida a Jesucristo mediante el bautismo.
Voluntarios adventistas de Perú y Brasil unidos para servir
Bautimos durante la semana de predicación Caleb en Cusco. (Foto: Samuel Malaver)

Unidos por la misión

La delegación contó con el acompañamiento de los pastores Juan Villegas, director del Ministerio Joven de la Misión Sur Oriental del Perú; Wagner Willyam, director del Ministerio Joven de la Asociación Central de Río Grande del Sur; y Jederson Zukovski, director del Ministerio Joven de la Asociación Norte de Paraná. Ellos acompañaron el trabajo misionero y fortalecieron el trabajo misionero conjunto entre ambos países. Con eso, también animaron a los voluntarios a continuar compartiendo esperanza mediante el servicio y el evangelismo.
Líderes de la iglesia adventista, peruanos y brasileños, izan la bandera del Cusco. (Foto: Samuel Malaver)
Inspirados en las palabras de Jesús registradas en Mateo 5:16, los voluntarios adventistas reafirmaron que la misión rompe las barreras del idioma y supera las fronteras cuando hombres y mujeres deciden servir con un mismo propósito: conducir a otras personas al encuentro con Cristo.
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